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Nos encanta, nos vuelve locos, los hay de mil maneras, los hay curados, semis, blandos, picantes, dulces, ahumados con especias, incluso frutas, también azules, cremosos, casi líquidos…

Si eres un autentico “Cheese lover”, te invito a leer este post donde encontraras unos consejitos, desde el momento de la compra, hasta el consumo y la conservación, siempre pensando en que le saques el mejor sabor y partido a esto que nos vuelve locos. Ahora piensa, como lo quieres, como te gusta, seguro que hay uno para ti. Hay miles y todos reclaman cuidados, atenciones y mimos ya que son productos que evolucionan en el tiempo. Por ello vamos a aprender un poco más sobre ellos.

Empezamos por ir al mercado o lugar que elijamos. El primer consejo, creo que cae de cajón, es compraremos pequeñas cantidades, las que vayamos a consumir, ya que el queso suele endurecerse muy rápido en casa. Si conocemos algún quesero que nos de a probar sus productos mejor aún, así sabremos lo que nos llevamos a casa sin sorpresas. Lo mejor, prueba y déjate asesorar

Lo primero que veremos del queso al comprarlo sera su corteza, la cual nos podrá decir mucho de él. Esta nos contara como ha sido madurado, si ha sido de manera natural, tratada, pintada o lavada. Aquí, en España, solemos encontrarnos los quesos procesados de manera industrial con la corteza natural, cepillada, untada en aceite o manteca, también pintada de distinto color, incluso envueltos en especias u hojas. En la mayoría de los casos no afecta a su sabor, excepto, los especiados o los recubiertos de hojas. En los artesanos lo normal es que su corteza sea la de su flora natural que aportará unos matices aromáticos a los quesos.

Evitaremos los que tengan la corteza sucia, agrietada o aplastada, diferencias muy marcadas en el color de la pasta, trozos duros en un queso de torta o moho en el interior.

Cuando lleguemos a casa, deberemos tener en cuenta cuando vamos a consumir ese queso que traemos como un pequeño tesoro. Lo ideal es que la temperatura de estos quesos se encuentren entre 18 y 25ºC. Los curados y semiblandos, mas de cerca de los 18 y los mas cremosos o las tortas más cercanos a los 25ºC

Ha llegado la hora de cortarlo, que nos lo puede haber cortado nuestro quesero, si este es el caso nos lo comeremos lo mas rápido posible. Si lo hacemos nosotros llegaremos a identificar desde la leche del animal del que provenga, la maduración o de si se ha conservado adecuadamente hasta el momento de llegar a nosotros. Los quesos de vaca, son de color amarillento, cuanto mas curados más intenso sera el amarillo. Los de cabra, irán desde blanco los más jóvenes hasta color hueso los más curados. Los azules deberán presentar ademas vetas azuladas y/o verdosas. Cada trozo debe llevar una parte de corteza y una parte del centro, para apreciar todos los matices. El cuchillo deberá estar bien afilado y limpio. También es aconsejable tener una lira para cortar los quesos mas blanditos

Como confeccionaremos la tabla de quesos perfecta… O el secreto del éxito mejor guardado, ¿Como colocar el queso en la tabla y cuantas variedades poner?

Bien, empezaremos con la colocación, lo mejor una tabla de madera, si no es así podemos optar un plato de pizarra o incluso uno cerámico. Dispondremos los quesos en el sentido de las agujas del reloj, desde los mas suaves y blandos, seguidos de los semicurados y curados, si tenemos ahumados irán después de los curados y en el ultimo lugar irán los azules

Y cuantos ponemos, lo ideal serían entre cinco y ocho diferentes, tratando de combinar varios tipos de leche (primero vaca, después cabra y por último oveja), maduraciones y texturas.

¿Que bebemos? La regla de oro a la hora de realizar un maridaje es que los sabores y aromas de los quesos deben estar a la par de lo que vayamos a beber, para evitar que se solapen los unos a los otros. Debemos encontrar el punto en el que la bebida y el queso se complementen. Una buena idea es maridar vinos y quesos de una misma región. Y no tenemos que quedarnos solo en el vino tinto, podemos introducir desde cavas, vinos de jerez, finos, manzanillas, amontillados llegando incluso a las cervezas. Tu decides, lo vas a hacer de maravilla y seguro que sabrás sorprender a tus invitados

Nos sobra algo, nos han regalado un queso, hemos comprado de más ¿Como lo conservamos? La temperatura y la sequedad son los grandes enemigos del queso. Si lo guardamos en la nevera, optaremos por el compartimento de las verduras, envuelto en su envase de origen o con papel film. Los quesos de pasta dura, los conservaremos entre 8 y 12ºC. Los de pasta blanda y azules, los tendremos entre los 4 y los 8ºC. Y el truco de cheese master si queremos guardarlos por mas tiempo, los envolveremos en un trapo humedecido en agua y entre 4 y 6ºC.

Ahora solo toca disfrutar del queso en todas sus variedades!!! A descubrir nuevos quesos y hasta pronto amigos!!!

 

 

 

 

 

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